Archivo de la categoría: Vuelo

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Rostro cubierto de lodo

que desaparece

que llama entre trapos

entre los harapos.

No es tan sucio el cesped

cuando el basural

es cualquier basural

cuando las lamparás grasientas

atestadas de mosquitos

son silenciosos testigos.

Un cuerpo que por momentos, lo siento mio

porque no es de nadie y ya no está

cubierto de hormigas

en gangrenas de cemento

en muecas sordas, rendido.

Quien se lleva ese brillo

bandido, rebelde, de sentir eterno.

¿Qué miserable poderoso se lo queda?

el ultimo rayo.

¿quién?

el último suspiro…

Postales desde Franckfurt

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Cuando era niño tuve un sueño.
Viviría en un lugar naranja. De ocasos naranjas y brisas leves apaciguando el calor del día. De calesitas (me niego a llamarlas carruseles) y plazas.
Un lugar en el que la gente viviese tranquila y contenta. Un lugar para muchos sin la apretujada envidia ni el insensible egoismo. Casas con jardines e íntimas arboledas.
Veía reiteradamente las secuencias del sueño en la vigilia: fotogramas difusos de áquel lugar, sucediéndose sin ningun orden. Unas pocas fotografías rellenadas con los artificios de la imaginación del niño. La visión del atardecer era de las más recurrentes: una plaza, una alameda, unos jóvenes volviendo a su casa porque el sol comezaba a caer y el quiebre del silencio provocado por la oleada de hojas secas sobre el asfalto, la risa de los niños o el aletear de bandadas de pájaros.
Mientras el día se marchaba, los chicos terminaban sus juegos de pelota en las veredas; las luces de las casas se encendían. Eran luces naranja. Adentro, las madres preparaban delicias de merienda y cobijaban las camas. En rincones ignorados, algunas parejas confesaban amarse. y en sencillos estadios, el clima festivo se cerraba con alegres coros. Los viejos mientras tanto, observaban, en los umbrales, el placido devenir de la vida desde un particularísimo lugar.
De niño pensaba que si fuera presidente, haría de mi ciudad, un lugar asi. Si fuese Dios, haría el mundo de esa manera. No conocía aún la pesadumbre de saberme limitado y mortal.
El sueño se fijó. Las imagenes pronto fueron sustituidas por otras que el tiempo puso más brillantes y mejor ordenadas. Crecí.
Pero el sueño del lugar naranja siempre estuvo allí. Como un ideal. Como algo que tal vez algún día pudiese encontrar.
Algunas veces creí vislumbrarlo en las calles de Banfield. Ciertos domingos de otoño.
Otras veces, los cuentos de Cortazar dibujaron calles que transmitian esa sensación. (Casualmente, él tambien recorrió de niño las calles de Banfield). Más tarde, algunos pueblos y pequeñas ciudades del interior se mostraron parecidos.
Pero el sueño naranja era distinto. Habia en el sueño una especie de completud. A decir verdad, habia en esos reales lugares parecidos algún faltante. Como si algunos elementos no estuviesen en su lugar. Los lugares eran realmente parecidos; de hecho, tenían a su favor, el mérito de lo real. Son justamente los lugares a los que he dado importancia: Lugares parecidos a un lugar naranja.
Años más tarde, me preguntaría a mí mismo sobre las causas que influyen la formación de un sueño (Un sueño de cualquier color) en un niño. ¿De donde venía aquel bagaje de información de escenas y sensaciones que nunca había experiementado realmente? Desde luego, la respuesta se suponía tan compleja que nunca me plantee seriamente descifrarla. Finalmente la olvidé.
El destino quiso traerme una respuesta dolorosa. Años después descubrí que aquel sueño no era un sueño propio.. sólo eran las imagenes disparadas por la publicidad televisiva. Fue en internet donde pude acceder a los avisos comerciales de los 80´. Recordé varios… reconocí muchas imagenes como propias. Muchas publicidades habia ayudado a construir una fantastica realidad. Una útopia siempre destinada a convertise en frustración.
De todas las publicidades que volví a ver… elegí una que me pareció la más representativa. (dejo el link para que puedan verla).
Despues de la frustracion, estimo importante una revalorizacion de los conceptos. Las imagenes se agrupan en torno a un nuevo orden, seguramente más real; posiblemente menos bello.
Como sea, es bastante duro descubrir que el sueño de uno no es el sueño de uno, sino, tal vez, entre otras cosas; sea un aviso de hamburguesas.

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y de repente me dió hambre…
o tristeza… No estoy seguro.

Lady Blue… ó ¿cuantas veces tiras la cadena del baño?

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En pleno agosto, la temperatura es de 25 grados. La gente está mas suelta y el humor social mejora en las calles.
Festejamos el fin del invierno, la gripe y la tortura de tener que levantarse cuando todavia es de noche. Los mensajes en facebook celebran la llegada de la primavera (y las tarifas promocionales de los mejores Hostels de Buenos Aires).
En eso, Pato, una amiga personal que viene de tierras sureñas, donde los glaciares comienzan a ser definitivos lagos; publica su disconformidad. “No puede ser que la gente diga QUE LINDO, LLEGO EL CALORCITO. Evidentemente no estamos entendiendo lo que le sucede al planeta”

Cuando yo era chico (hace tantisimos años). Parecia que el agua nunca se iba a terminar… salia de los pozos y se bebia directamente de alli… el cielo, pese a que la expresion es un tanto melancolica, era más azul y el invierno era invierno y el verano, verano. En la adolescencia, el dia de la primavera siempre se frustraba por el frio y la lluvia, cosa que, al parecer, no sucederá este año. Estoy hablando de los 90´…

que se puede hacer?
La respuesta textual de mi interlocutora fue:

“Hernan nosotros día a día podemos CAMBIAR y CUIDAR el lugar donde diariamente nos movilizamos. Te doy ejemplos: no dejar los cargadores enchufados ni dejar prendida las luces de espacios q no habitemos; si la compu no se utiliza apagarla, no derrochar agua y arreglar los cueritos de las canillas; si vamos al baño no tirar la cadena todas las veces que vayamos (excepto casos especiales jeje), cuidar el PAPEL y pensar que proviene de los árboles …. etc. Ves.. podemos colaborar es cuestión de querer.”

Parece bastante simple para comenzar. Sinteticamente.
-Cuidemos el agua. no la malgastemos. (algunos conocidos aprovecharan la ocasion para no bañarse)
-No dejemos cosas enchufadas que no esten usando (salvo los cargadores de pilas reciclables. basta de pilas no reciclables)
-ahorremos, cuidemos y reciclemos el papel.
Esto es lo basico..

No hay duda que el calentamiento global y la contaminacion extrema a la que el planeta está sometido es consecuencia directa de la sociedad de consumo gestada mucho antes de que yo naciese. No hay dudas tampoco de que cuando yo era mas chico. el impacto sobre el ambiente ejercido por la humanidad era mayor que el de hoy. De hecho. estamos en el camino de la concientizacion.

me gustaria añadir una observacion trascendental.
Cuando yo era chico… no existia greenpeace y parecia que tampoco la contaminacion existia. La masificacion de la preocupacion por la ecología coincide con la aparicion de internet y la posibilidad de emitir mensajes sobre el mundo ajenos a los interes económicos. No parece descabellado entonces pensar que si hace unos años los medios de comunicacion no hablaban de ecologia y calentamiento global es porque no les convenia.. .tampoco lo hacian las empresas o el gobierno. Simplemente, hablar de ello para esos sectores implica reconocer la propia culpa. Las industrias contaminan el aire pero perciben ganancias por ello; los gobiernos omiten la informacion porque tambien obtienen un rédito de esas empresas, los medios encuentran en el patrocinio el sustento para su existencia. En ese esquema, la concientizacion ecológica no tiene lugar.
Entonces, aprovecho la ocasion para agregar la concientizacion como un factor importantisimo a la hora de salvar el planeta-
Aprovechemos que podemos hacerlo casi gratis… y difundamos por nuestros propios medios. El cambio es generacional y lento pero sin dudas efectivo.

Pongámonos las pilas que es el unico planeta que tenemos. (por ahora).